Un atacante puede engañar a los usuarios para que interactúen con un contrato falso (phishing) o registrar nombres de contrato similares a los reales (typosquatting) para desviar fondos o robar información.
Ejemplo: Registrar un contrato con un nombre que difiere por un solo carácter del contrato legítimo para engañar a los usuarios.
Mitigación:
Verificar siempre las direcciones de los contratos.
Usar servicios de reputación y verificación de contratos.
Educar a los usuarios sobre los riesgos de phishing y typosquatting.